Siempre te lo digo, nunca he montado en una montaña rusa ni tengo intención. Quizás por tener la sensación de vivir encima de una de ellas. Siempre es lo mismo: el cambio sin sentido, el un día arriba y el siguiente abajo. Siempre me canso, siempre me aburro, siempre dramatizo, nunca hay explicación.
Pero ya te digo, que realmente no me entiendo ni yo (ni falta que me hace, pienso) pero, y los demás? Lo siento, no hay libro de instrucciones. No pido que nadie me entienda, ni siquiera que lo intente, solo que exista alguien que sin necesidad de palabras entienda, sosiegue, frene esa montaña rusa (y esto, a qué coño viene? Dios! Cambia de temita,”guapa”!)
Y escribo por escribir, porque me aburro (o no), ya lo veis: cada párrafo de su padre y de su madre. Demasiadas ideas como para hablar de una sola. Mira que ya me lo sabía y me (te) lo dije en la primera entrada: eclecticismo, no hay más (ni menos señorita, que ya es bastante). Este desequilibrio del eclecticismo que se aparece siempre: proyectos, vida, risas, llantos…un desequilibrio al que una se acostumbra, como me acostumbro a mi orden desordenado. No sé, aunque admire a las personas “puras” creo que esa pureza, ese orden me desharía por completo, empezaría a ser otra más pura pero menos yo.
Y pensarás que no, pero hasta me río de mí misma. Sabes que siempre me gustó la justicia, si me reiría de otros, por qué no hacerlo de mí? Siempre hablando de penas e historias raras, quizás porque las piense, o quizás me las invente, por parecer algo que no soy o parecer lo que realmente soy. Yo que sé!! Y me río más que nada porque lo tomé como estilo de vida pero vamos, ahora si quieres, me dices la gracia que tiene el no entenderse ni a una misma, el no saber diferenciar realidad de ficción, ironía de seriedad. Soy otra más que de tanto jugar con la mentira se la ha creído, y quiere algo a la vez que piensa rechazarlo. Creo.
(Empezaré el siguiente párrafo sin un “y”, palabritadelniñoJesús)
Pero puede que la cosa cambie, Erasmus le llaman. Quizás sea lo que necesite, saturación de cosas nuevas para añorar y apreciar lo que ahora me aburre y “cansa”. Puede que me vaya bien, que llore todos los santos días o, incluso, que aprenda alemán. Sólo espero no distraerme ni despistarme por si, de repente, me encuentro en julio y me tengo que volver. Ya te iré contando si el no distraerme también me obsesiona o sale de forma natural.
Pienso demasiado. O no.
¿Escribiré mi experiencia Erasmus?
¿Y si lo hago, será en forma de diario, ralladuras de chola o de qué?

3 comentarios:
Pues yo creo que hay poca gente con la que me río tanto como contigo.
Nanyta piensa en ErasmusGermánico y se pone triste y contenta. Qué sensación más contradictoria.
Mmm...
Ña. He dicho.
MuaMuaMuaMua y miles de Muas más.
Jo.
protien
I love maje, con sus altibajos incluidos... lo siento, no lo puedo evitar...
el año que viene nos quedamos cojas otra persona y yo, y aunque suena egoísta, porque vosotras lo pasaréis peor lejos de todo lo conocido, a nosotras se nos van a tierras cerveceras nuestras mayores aliadas... todo sea por vuestra formación.
Espero veros este verano, y Dany, se supone que vuelves no? nos podríamos juntar de una vez por todas aunque sea un dia.. no? :)
qué mona! I love Maje dice...
mira que estás chalada!
ya verá como te ries con lo que cuente de Alemania, va a ser la risaaaaaaa XD
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